lunes, 21 de noviembre de 2011

LINDO TRABAJO, PÉSIMA GENTE...



Recordando recientemente sobre mi partida de una prestigiosa empresa de mi entorno, divagaba un poco (nuevamente) sobre si en realidad soy yo la que tiene un problema de adaptación o simplemente las empresas , o la mayoría de ellas (para evitar quejas) son un ASCO.

A veces no son las empresas, aunque dejaré claro mi punto de vista: EL 99% DE LAS EMPRESAS PIENSAN SOLAMENTE EN SU BENEFICIO Y POCO LES IMPORTA EL BIENESTAR DE SUS EMPLEADOS (a veces te lo dicen , a veces no).

En todo caso puede que te encuentres con una empresa bastante buena, donde al menos se respeten las leyes laborales, se te pague lo justo, a tiempo y los aguinaldos respectivos. Incluso si tienes suerte puede que respeten tu horario, al menos el justo de 8 horas diarias.

Pero he ahí la ironía de la vida que cuando te encuentras un sitio más o menos decente donde laborar, resulta que hay algo más que te puedes estar olvidando de considerar: la gente.

Por eso, antes de aceptar un empleo, y si tienes suerte que te entrevisten en el mismo sitio donde se ubica la empresa (porque hay otras que utilizan intermediarios de selección, de quienes aún menos me fiaría... bastaría con preguntarse, por qué no quieren que se sepa quiénes son quienes te quieren contratar? Mmmm.. ya he tenido varias experiencias sobre esto de lo que hablaré más tarde) diría que deberías ir con tu "olfato" muy bien agudizado... y en cuanto te pongan a esperar en la clásica sillita ("Por favor espera -mil horas si es necesario porque "somos la empresa y tu el vagabundo que quieres entrar" jaja risa con sarcasmo-) deberás prestar mucha atención pero con harta discreción de lo que sucede a tu alrededor... Observa cómo se habla la gente entre ellos.. Cómo lucen sus cubículos u oficinas, etc. El mínimo detalle podrá darte directrices sobre lo que sucede a puerta cerrada de las empresas. Lo he probado yo misma en muchas ocasiones. "La primera impresión es la que cuenta".

Si has aceptado ya el empleo, y todo parecía maravilloso a primera instancia, no te confíes-- lee un poco sobre la Ley de Murphy y mantente alerta ante lo que pueda avecinarse.

Yo diría que aquí lo más inteligente a aplicar es siempre jugar al "neutro": no te pongas nunca del lado de nadie pero tampoco des a entender que estás en contra... con una sonrisa y asentir un poco con la cabeza basta para contentar a todos. No te involucres en ningún pleito y huye de conversaciones peligrosas... te aseguro tendrás larga vida en el puesto. Claro, a menos que se te presenten improvistos, de los que casi siempre hay en toda empresa.